Como un mod y como un brigadista internacional
Paseaba Txitxo por Portobello road, en Londres, absorto en sus sueños y sus pensamientos hasta que una señal le volvió al presente. La consciencia suele volver con cosas realmente importantes, un billete en el suelo, la chica de la que te puedes enamorar, almenos 10 segundos, o un ciclista. Txitxo primero se fijó en la bicicleta, luego en el ciclista y por último en su maillot. Cuando ves un ciclista amater (y no amater) , siempre te produce una sensación de estar viendo uno de los tuyos. Uno del barrio, de tu clan ideológico, de tu familia. El ciclista es un tipo con el que compartirías el pan en una trinchera. En definitiva, el ciclista es un camarada, aunque no hayas ido en bici desde los 12 años, con tu última BH cross, el verano del 90. Más entreñable le pareció a Txitxo aquel ciclista por que tenía más de 60 años y llevaba una bicicleta de los 80. Txitxo sonreía y miraba al ciclista para que éste le descubriera su dedo al aire en señal de “great”, aunque llevara las manos en...